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Tratamiento regenerador vaginal no hormonal (I)

12 de agosto de 2013

Las vaginitis son el motivo de consulta más frecuente en las consultas de Ginecología. Dentro de ellas, debe diferenciarse entre las que se deben a una causa infecciosa y las no infecciosas.

Las alteraciones infecciosas se deben a la desestabilización del equilibrio de la flora vaginal,  debida a la desaparición de bacterias no patógenas habituales de la vagina, los llamados bacilos de Döderlein. Las infecciones pueden deberse a agentes bacterianos u hongos.

Las vaginitis no infecciosas se deben a reacciones alérgicas (por ropa interior, productos de higiene íntima, espermicidas), traumatismos, factores térmicos, neoplasias, productos químicos, radiación, etc. Sin embargo, las causas más frecuentes de vaginitis no infecciosa son  la vaginitis atrófica de la peri y postmenopausia, la toma de anticonceptivos hormonales, y el postparto y la lactancia.

RECOMENDACIONES DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE GINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA (S.E.G.O.)

En las recomendaciones de la S.E.G.O. sobre la prevención y el tratamiento de la atrofia vaginal se recoge que los tratamientos no hormonales constituyen la primera línea terapéutica en síntomas como la sequedad o el dolor con las relaciones sexuales. Si las molestias son de gravedad moderada o grave, debe valorarse un tratamiento hormonal, si este no está contraindicado.

Los hidratantes vaginales se utilizan para la sequedad vaginal, mientras que los lubricantes vaginales, que emulan las características de la lubricación natural, son usados para prevenir las molestias durante las relaciones sexuales.

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