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Entrevista al Dr. Isidoro Bruna Catalán para el Especial Fertilidad de Yo Dona

08 de marzo de 2014

Dr. Isidoro Bruna Catalán

Dr. Isidoro Bruna Catalán
Jefe de la Unidad de Medicina Reproductiva de HM Hospitales

¿Cuál es la prevalencia actual de los problemas de infertilidad en España y cuáles son sus causas?
Se estima que un 15% de las parejas presentan problemas de disfunción reproductiva, con causas repartidas casi al 50% entre factores netamente femeninos y netamente masculinos, y un 20% de causas mixtas. Hace 20 años las primeras estaban asociadas a patologías que incidían en el ámbito de la fertilidad, pero ahora luchamos sobre todo contra la «fisiología femenina». Según el Instituto Nacional de Estadística, la edad media de la mujer española al dar a luz a su primer hijo es de 32,1 años, y en 2015 se prevé que será de 32,96 años; y según una encuesta de 2011, un 33% consideraba que aún hay  tiempo para quedarse embarazada después de los 45 años… Pero también los parámetros seminales masculinos se están modificando a la baja, a lo que contribuye la vida sedentaria y los disruptores endocrinos con los que convivimos.

¿Qué recomendaciones haría para prevenirlos?
Habría que instar a la Administración y a las empresas para que las mujeres pudieran  acceder a la maternidad antes de los 32 años. La mejor prevención es llevar una vida sana, evitando el sobrepeso y las adiciones al tabaco y alcohol.

¿Qué estrategias y tratamientos existen para superarlos y qué resultados se están obteniendo con ellos?
Los tratamientos de reproducción asistida –y en la Unidad de Medicina de la  Reproducción de HM Hospitales contamos con todos los procedimientos que existen
en la actualidad- son cada vez más eficaces. En parejas en las que la mujer tiene menos de 37 años y no hay un factor masculino relevante, los procedimientos de baja complejidad como la inseminación artificial obtienen tasas de embarazo acumuladas, realizando 3-4 ciclos, cercanas al 40%. En los casos más complejos, la fecundación in vitro con óvulos de la propia mujer puede lograr que un 85% de las parejas alcancen el deseado embarazo.

¿Qué importancia tiene cuidar la parte psicológica?
Estos tratamientos son un factor estresante: muchas mujeres presentan ansiedad o depresión. Por eso nuestro enfoque siempre es multidisciplinar y todas las unidades de prestigio, también la de HM Hospitales, disponen de especialistas para prestar apoyo emocional a las parejas.

¿En qué momento se debe acudir a una unidad de Medicina de la Reproducción como la de HM Hospitales?
El 84% de las mujeres en edad fértil deben lograr el embarazo en un año; a partir de ese momento tienen que acudir a una unidad especializada, igual que las mayores de 35 años
que no lo hayan logrado en 6 meses, aquellas con periodos menstruales irregulares,  períodos de amenorrea secundaria o con una cirugía pélvica anterior. También se debe acudir antes del año cuando el varón tenga antecedentes de patologías con riesgo de subfertilidad.

Los problemas de infertilidad pueden estar vinculados a los efectos secundarios de algunos tratamientos…
Efectivamente. Hasta hace unos años las mujeres jóvenes diagnosticadas de un proceso oncológico añadían a la angustia de su proceso la incertidumbre de saber que los  tratamientos coadyuvantes (quimioterapia, radioterapia) podían acabar determinando un fallo ovárico prematuro. Lo mismo ocurría con las que padecían enfermedades autoinmunitarias que eran tratadas con fármacos gonadotóxicos. Hoy ya es posible la preservación de la fertilidad en ellas gracias a la vitrificación ovocitaria, un procedimiento
que también ofrecemos en nuestra unidad. La criopreservación de los ovocitos permite
utilizarlos posteriormente, cuando la paciente ya está sana, y también ha abierto la
puerta de la preservación de la fertilidad a pacientes sin pareja.

¿Qué características son importantes a la hora de elegir la Unidad de Medicina de la Reproducción?
Los especialistas en Reproducción deben mimar al paciente, aplicando una filosofía centrada en ellos. Y el abordaje solo puede ser escrupulosamente personalizado: disponemos de múltiples estrategias de estimulación folicular y de un arsenal terapéutico tan diverso que cada tratamiento tiene que ser ajustado de forma individual. Y hay que mantener en todo momento unos niveles de seguridad y confort que minimicen las complicaciones.