Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio

Ok Más info

¿Cómo me exploro las mamas?

03 de junio de 2015

Autoexploración de mamaLas mamas son unos órganos que presentan muchas diferencias entre mujeres, pero son bastante estables en su forma, textura, e irregularidades en cada mujer. Esto es así cuando las exploramos en la misma fase del ciclo, es decir el mismo momento respecto de la regla.

Deben explorarse a partir del comienzo de la edad adulta, una vez al mes, y mejor tras la regla. Cuando llega la menopausia y ya no hay regla, lo mejor es asociarlo al comienzo de los meses.

Cada mama se explora con la mano contraria. Lo ideal es hacerlo delante de un espejo por si hay cambios en el aspecto de la piel. Tras la ducha es el mejor momento.

Hay que establecer una rutina, para recorrer todas las zonas mamarias, sin olvidar ninguna. Es un buen truco pensar en la mama como si fuera la esfera de un reloj de agujas. Así el pezón sería el centro de la esfera. Se recorre la mama desde la periferia hacia el centro, comenzando a las 12h, y siguiendo el recorrido de las agujas del reloj.

Para finalizar hay que exprimir ambos pezones y observar si sale líquido, bien sea acuoso, coloreado desde verdoso a marrón, o sanguinolento. La salida de líquido por los pezones, ha de ser motivo de consulta.

Cuando mes a mes exploremos las mamas, iremos conociéndolas mejor. Nunca será una textura regular, pero nos ha de llamar la atención la presencia de nódulos nuevos. También esto será motivo de consulta. Tiene importancia identificar la superficie de ese nuevo bulto, será motivo de consulta urgente, si su superficie es irregular y da la sensación de no moverse con facilidad. Yo encuentro útil el símil de la canica, frente al bombón Ferrero Rocher.  Cuando se consulte por un nuevo bulto, su ginecólogo le prescribirá pruebas de imagen que ayuden al diagnóstico. Siempre hay que consultar, pues en la mama “no hay presunción de inocencia”, aunque la mayoría de los bultos encontrados sean benignos.

La aparición de cambios en el color o calor de la piel también es motivo de consulta, en la mayoría de los casos se trata de infecciones, pero casi siempre, necesitan un tratamiento antibiótico. Éste será tanto más eficaz, cuando precoz.

[shareaholic app="share_buttons" id="16910725"]

Deja un comentario